El condensado generado durante la producción de aire comprimido es mucho más que agua. Los compresores aspiran también partículas e impurezas presentes en el aire atmosférico, que pueden concentrarse durante el proceso de compresión y terminar en el condensado.
1. ¿Por qué tratar el condensado?
El condensado puede contener polvo, dióxido de azufre, cobre, plomo, hierro, hidrocarburos y otras sustancias contaminantes.
En México, los límites de descarga pueden variar según el estado y la actividad industrial. Entre los parámetros que deben controlarse se encuentran la concentración de hidrocarburos y el pH, que puede situarse entre 6 y 9 según los requisitos aplicables.
Esto también puede afectar a los compresores exentos de aceite, ya que los contaminantes presentes en el aire ambiente pueden llegar al condensado.
2. Tipos de condensado
Dispersiones: Son habituales en compresores de tornillo lubricados con aceites sintéticos. El aceite y el agua pueden separarse por gravedad, formando una capa de aceite sobre el agua. Este tipo de condensado puede tratarse mediante separación por gravedad y filtración, normalmente con cámaras de preseparación y filtros de carbón activo.
Emulsiones: Presentan un aspecto lechoso y permanecen mezcladas incluso después de varios días. Son frecuentes en equipos que utilizan aceites convencionales. Como el aceite y el agua no pueden separarse por gravedad, es necesario utilizar sistemas específicos, como ultrafiltración por membranas o agentes separadores.
3. Tratamiento propio o externo
El condensado también puede ser recogido y entregado a una empresa especializada. Sin embargo, el tratamiento externo puede representar costos de entre 40 y 150 USD/m³, dependiendo de sus características.
Por ello, en muchas instalaciones resulta más conveniente realizar el tratamiento directamente en planta. De esta manera, se reducen los costos de disposición y el volumen de residuos que finalmente debe gestionarse como residuo.
4. La importancia de un tratamiento adecuado
Cada tipo de condensado requiere un tratamiento diferente. Identificar sus características y utilizar la tecnología adecuada permite cumplir con los requisitos ambientales, reducir costos y garantizar una eliminación segura.
El tratamiento del condensado es, por tanto, una parte esencial de una gestión eficiente y responsable de cualquier estación de aire comprimido.

